Después de todo nadie sabe lo que ocurrirá mañana. Puestos a creer creamos en lo mejor.
Y quien mejor que Sara montiel bailando este maravilloso tango para empezar el año...



El cine del oeste fue un género donde la mujer tenía poco que decir, a no ser que fuera prostituta, madre, hija o india... Para mí la mejor, la que demostró más sentido común fue sin duda Sara Montiel como Yellow Mocassin, una india “buenísima” que le aclara la mente a Rod Steiger. Por primera vez (algo que ya intuíamos), los salvajes no eran los indios.

Poco a poco las actrices demostraron que podían ser duras, saber defenderse, manejar un revolver y, lo más importante, sin dejar de ser mujeres. El género del oeste dejó de ser la exclusividad imperial de los hombres.
La bella Yellow Mocassin

Música original de Victor Young
Duelo de Titanas
Joan Crawford hubiese podido hasta con el mismísimo John Wayne y con todos los indios de John Ford juntos. Solo Mercedes McCabridge se atrevió con ella.
-Te juro que te mataré...
-Estoy convencida, si no te mato yo antes.
Sara Montiel, sola ante el peligro
Amor
Mis mejores deseos
Creo que esa cosa de los buenos deseos y desear la paz, y querernos mucho en estas fiestas, lleva su trabajo, no creáis. Se debería para eso empezar a trabajar en enero, para que diera su fruto en diciembre, ¿no os parece? Por eso espero que la gente a la que queremos, durante este año ya agonizante, no se hayan sentido abandonados, no queridos, no deseados, porque no sería así como lo he sentido durante todo este año. En mi caso y espero que vosotros también, me he sentido protegido por mi gente. Mis deseos para todos son siempre los mismos, sin fecha de caducidad, quizá algún día dejen de ser una utopía. Mientras tanto, hagamos lo posible para que todos estemos un poco mejor, animales incluidos. Para nuestra estrella le deseo desde aquí lo mejor, para ella y los suyos ¡salud!
Gracias por estar ahí.
Feliz Navidad
Salud para todos

Etiquetas: Joan Crawford, Mercedes McCabridge, Yuma

Jorge Grau, siempre que habla de Tuset Street, dice que no sabe muy bien qué pasó, pero Sara sí, y no le gustaban ni las maneras ni la forma de dirigirla. Años después, la escritora y periodista Maruja Torres, nos lo contaba así, en su libro Mujer en guerra. Más masters da la vida.


Luis García Berlanga (1921-2010)
Sara Montiel tuvo la oportunidad de que la llegase a dirigir en Tuset Street. Aunque Berlanga no se quiso meter en semejante “fregao” y sí se decidió a salir en ella haciendo un personaje, posiblemente el menos imposible de todos.

Todavía faltaban unos años para que William Friedkin dirigiera su exitosa El exorcista (1973). Siempre me he preguntado si se inspiró en Patrick Bauchau para esa cosa de "los escupitajos" de linda Blair...Pregunta sin respuesta.

Sucedió en 1968

Bienvenido Mister Berlanga


Tuset Street la acabó firmando Luis Marquina, que dirigió a Sara en la estupenda El capitán Veneno (1951) última película de La Montiel, antes de su partida hacia México.

Si lo que buscamos es ser felices, tendremos que encontrar primero Calabuch no sé bien dónde, ni cómo empezar, pero la auténticidad está allí. Posiblemente estamos más cerca de la patética y divertida historia social de Bienvenido Mister Marshall, o tal vez de Esa pareja feliz, en este mundo inventado por las marcas, concursos y premios fáciles, donde nos prometen un piso en Torrevieja o en Marina Dor. Aunque creo que lo que hacemos o por lo menos intentamos, es sobrevivir como lo hace el entrañable Plácido, y me asusta pensar que pueda ser yo mismo El Verdugo de mi propia vida, eso lo que más. Por otro lado, no tengo Novio a la vista, lo que no me impide decir con sentimiento ¡Vivan los novios! para aquellos que consiguen serlo, felices y novios quiero decir. Uno siempre espera que todo se arregle, por eso no me importa que sean Los jueves milagro, o cualquier otro día, pero que ocurra. Tantos y tantos personajes de nuestra vida, de aquélla y de ésta se mezclan entre sí y nos ayudan a ver, si eso es lo que realmente queremos. Lo único que se me ocurre es estar agradecido por el buen puñado de buenas películas que nos ha dejado. Esos retratos de una España esperpéntica y divertida, donde imperaba entre otras cosas, esa férrea censura con la que tuvo que lidiar continuamente y supo envolver en celuloide de seda y oro esas películas increíbles.


¡Ay!
No volverá aquel amor
De su película Esa mujer (1969) Mario Camus
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